La responsabilidad de un docente es desempeñar de forma dinámica y creativa su labor, con miras a reforzar en sus estudiantes sus conocimientos, detectar y ayudarlos a superar sus falencias y afianzar lo que ya conoce, convirtiendo su labor en un LEGADO que servirá de base para un futuro desempeño exitoso tanto para el docente en su profesión como para sus estudiantes que reflejarán lo que su docente ha impartido en ellos.
Es por esto que me considero una docente de esas que cree que es posible cambiar el mundo... no sola desde luego, sino con muchas manos amigas que compartan el mismo ideal por el cual me acogí a este proyecto que sin duda me brindará las estrategias necesarias para hacer posible mi anhelo: cambiar el mundo de los niños y niñas, con la herramienta mas valiosa q tenemos los docentes...nuestra actitud y con ésta q sin duda apasionará a nuestros educandos, el AULA INVERTIDA.